Ejército Nacional, 197 años izando, en lo más alto, la bandera de Colombia


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Un vistazo a la historia de esta Institución, desde sus inicios en el auge del grito de la Independencia.

Tras los sucesos ocurridos el 20 de julio, la Junta Suprema, encargada de institucionalizar la Independencia, tomó su primera decisión: la creación del Batallón de Voluntarios de Guardias Nacionales, compuesto por infantería y caballería, y comandado por Teniente Coronel Antonio Baraya.

Fue la Plaza Mayor de Santa Fe el escenario en el cual Baraya asumió su cargo como comandante de la Guardia Nacional, mientras la muchedumbre exaltaba el nombre de la República y la caballería veterana colonial, con cincuenta jinetes llegados de las haciendas rurales, adornaban este lugar - foco, tres días antes,  de la inevitable emancipación-. Sin embargo, en la noche de la latente revolución se rumoró que el Virrey, don Antonio Amar y Borbón, también presidente de la Junta Suprema, tenía planeado entregar el parque de artilleros, lo que elevó los ánimos de los líderes criollos.

“El vocal don Pedro Groot propuso la creación de cuatro escuadrones de caballería, con 150 plazas cada una, y de inmediato fueron designados sus respectivos jefes en las personas del Coronel Pantaleón Gutiérrez, del Teniente Coronel Primo Groot de los comandantes Nicolás Rivas y Luís Otero, genuinos partidarios de la idea republicana”, cuenta  el cronista Gabriel Camargo Pérez, Debido a esto, empezaron a surgir milicias de pueblos cercanos, lo que terminó con la prisión y deportación del Virrey.

La efervescencia de aquella fecha despertó el entusiasmo de los jóvenes de Nueva Granada, quienes, sin titubear se alistaron, no sin antes recibir las lecciones de  los antiguos oficiales, del cuerpo veterano llamado "El Fijo"; lo que hizo que se creara el Ejército de Nueva Granada y al que integraron, en sus inicios, Francisco de Paula Santander y Atanasio Girardot.

Motivados por sus ideales de libertad y emancipación, impregnaron su esencia en las gentes de aquella época, que se dejaron contagiar del sueño libertario.

Un mes más tarde, el 5 de agosto, para ser exactos, según cuenta Camargo, “se inició la formación de los escuadrones de infantería y caballería, bajo control de la Junta Suprema, en ceremonia especial que hizo brillar los primeros uniformes del Ejército”.  No pasaron un par de días cuando 18 compañías de las milicias se alistaban para hacer parte de la Guardia Nacional.

“De 1810 a 1816 la nueva nación tuvo un período de inquietud, los nuevos gobernantes sin experiencia, se lanzan a ensayos entre centralismo y federalismo lo cual ocasiona una serie de traumatismo s que desembocan en una guerra civil, situación que debilita a los neogranadinos y fortalece a los españoles quienes aprovechan esta circunstancia para preparar la reconquista que tan sanguinariamente ha de hacer más tarde el pacificador Pablo Morillo”, cuenta el cronista.

Pero quizás, el hecho clave que logró que el Ejército Nacional se convirtiera en un símbolo de soberanía fue la Campaña Libertadora, emprendida por Simón Bolívar, el 23 de mayo de 1819 y que, tras 77 días de lucha, finalizó en el icónico Puente de Boyacá, con la rendición del Ejército Realista y la liberación de la Nueva Granada del yugo español.

 

Vea la transmisión especial del Día del Ejército Nacional, el 6 de agosto por Canal Institucional.

 

 

 

 

 

Texto:

Ana Lucía Rey González- Equipo digital Canal Institucional

Fuente:

Centro de Estudios Históricos del Ejército Nacional

Revista Ejército No.81 de Marzo 1988.

 

 

 

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