El CRI, una oportunidad para reinventarse y seguir soñando


Foto: @Mindefensa

Contenido

Obtener el título nacional de tiro deportivo y representar a Colombia en esta disciplina son algunos de los mayores logros de Rosa María Sánchez, una de las pioneras de la esgrima paralímpica en el país y que ahora entrena sin descanso en este deporte para llegar a los juegos de paralímpicos de Tokio 2020.

Rosa María, quien es suboficial la Policía Nacional, perdió la movilidad de sus miembros inferiores tras ser víctima de un atentado del ELN en 1994, en Bogotá. Sin embargo, encontró en el deporte de alto rendimiento, al que se ha dedicado durante 15 años, la mejor forma de rehabilitarse y reinventarse.

"Llegué al CRI por que fue creado para todos los discapacitados de las Fuerzas Armadas. Ya llevo un proceso adelantado, diferente al de todos los muchachos que hasta ahora están empezando", asegura María, al tiempo que resalta que los logros obtenidos en el deporte son gracias a la dedicación, el entusiasmo y las ganas de salir adelante.

"Sobre todo que el deporte nos ayuda a la rehabilitación tanto física como mental. Tener la mente ocupada es primordial para enfrentar todos los obstáculos que trae una discapacidad", anota. 

De acuerdo con Diana Gutiérrez de Piñeres, directora del CRI, el Centro cuenta tres programas como ejes de rehabilitación. El primero tiene que ver con habilidades sociales, donde se trabaja el tema familiar, fortalecimiento de las relaciones sociales y la inclusión a la ciudad. El otro programa, denominado 'Vida Activa Productiva y Entorno', está enfocado a la definición de una actividad productiva, ya sea empleo o emprendimiento.

"Trabajamos con ellos hábitos laborales, mostramos cómo es la vida civil desde el punto de vista laboral, cómo hacer una hoja de vida, cómo inscribirse adecuadamente al mercado laboral", explica la directora del CRI.

El último programa es de actividad física para aquellos que quieran dedicarse al deporte competitivo de alto rendimiento o simplemente quieran tener unas condiciones de salud básicas. "Aquí trabajamos condiciones nutricionales y trabajamos un proyecto de vida hacia el deporte", añade.

A María el Centro de rehabilitación le ofreció todo lo que tenía que ver con la parte deportiva: entrenadores, nutricionistas y psicólogos. "El deporte es lo que yo tomé del CRI, lo que tiene que ver con la preparación y todo lo que tiene que ver con ser un deportista de alto rendimiento", dice. 

 

Uno de los grandes retos del CRI es continuar con la divulgación de los beneficios del Centro para vincular a más miembros de la Fuerza Pública que han sufrido algún tipo de discapacidad en cumplimiento de su deber.

Es por esto, que funcionarios del Centro constantemente realizan jornadas de visita a las distintas ciudades del país para vincular a los posibles beneficiaros del CRI. "Ahí hacemos un registro y caracterización del tipo de discapacidad, los niveles de escolaridad y preguntamos qué quisieran para  empezar a trabajar con ellos su proyecto de vida", resalta Diana Gutiérrez.

La historia de Juan

Fue de esta manera que llegó al CRI el soldado profesional Juan Manjarrés que, en 2013, pertenecía a la brigada móvil del Ejército número 13 ubicada en Granada (Meta) y en la jurisdicción de Puerto Rico fue herido en combate con la guerrilla.

En el CRI Manjarrés, quien ya adelanta una carrera de administración en la seguridad y salud ocupacional en la Universidad Militar, optó por continuar fortaleciendo sus capacidades académicas. "En el Centro tomé un curso básico de refrigeración de neveras y posteriormente realicé un curso de 90 horas de cocina en el SENA, porque mi idea de negocio es ser el chef de mi propio restaurante", anota.

En Bogotá el Centro de Rehabilitación Inclusiva cuenta con 150 camas que permiten albergar a personas de diferentes partes del país, como en el caso de Juan, que es Oriundo de Arbeláez (Cundinamarca), pero radicado en Fusagasugá.

"Cuando me registré en el CRI pasé una carta solicitando el alojamiento, porque en Bogotá no tenía como hospedarme y no tengo familia. Para mi es una oportunidad de aprovechar los cursos que dan allá, porque quiero prepararme, quiero hacer otras cosas, quiero otras formas de emplearme, quiero hacer empresa, no quiero quedarme con la pensión que me dan", destaca Juan. 

 

Abriendo puertas

Otra tarea grande que adelanta el CRI es la de hacer acercamientos con empresas y agencias de empleo para abrirles las puertas a esta población con el fin de que puedan acceder a un empleo competitivo. "Las discapacidades no pueden ser un obstáculo para ubicarse laboralmente y menos para personas que las han adquirido defendiendo la democracia de este país", destaca Diana Gutiérrez, quien también resalta el compromiso empresarial por colaborar en este proceso.

El CRI abrió sus puertas en agosto del 2016 y los miembros de la Fuerza Pública que quieran reinventarse después de sufrir algún tipo de discapacidad encontrarán allá todo lo necesario para emprender nuevamente una vida normal.

Si quieres conocer más información sobre el CRI, no dudes en ingresar a la página web www.dcri.gov.co, en donde podrás encontrar los programas, cursos y convocatorias.