- Las emisoras de Buenaventura, Agustín Codazzi, Riosucio y Tierralta fueron puestas en funcionamiento sin las correspondientes concesiones.
- Se ordena el cese de las emisiones de las cuatro emisoras de paz para evitar el decomiso de equipos de las estaciones hasta que se obtengan las respectivas
- Acta de la reunión del CSIVI no fue firmada por los dos delegados del gobierno anterior (MinInterior y Directora del DAPRE de 2025). Firmas eran necesarias para garantizar el funcionamiento de las emisoras de paz.
Bogotá, septiembre 03 de 2026 Inravisión, Sistema de Medios Públicos informa que, desde el mismo día de la posesión de la doctora Angela Mora como Gerente de esta entidad, se inició una revisión rigurosa en toda la entidad para constatar su situación legal, operacional y contractual.
En el marco de la revisión jurídica y documental adelantada sobre las Emisoras de Paz se evidenció que cuatro estaciones fueron puestas en funcionamiento sin contar con las respectivas licencias de concesión. Las emisoras de Buenaventura, Agustín Codazzi, Riosucio y Tierralta fueron puestas en funcionamiento en 2024 sin que se otorgaran las correspondientes concesiones, desconociendo lo ordenado por la Ley.
Las evidencias están respaldadas por resoluciones y una respuesta oficial emitida por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones el 26 de agosto de 2026. En efecto, MinTIC confirmó que los actos jurídicos de otorgamiento de estas cuatro emisoras todavía se encontraban “en la etapa de revisión” y que solamente después de ser aprobados se procedería a su autorización conforme a la ley.
Es decir: para poder emitir su señal al aire, las cuatro emisoras en mención debieron tener el otorgamiento de la concesión, autorización que no se dio por parte del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en 2024.
Hay que recordar que, según lo ordena la Ley 1341 de 2009, la prestación del servicio de radiodifusión sonora de interés público que no cuente con su respectiva concesión constituye una operación no autorizada y por lo tanto se considera clandestina, lo que a su vez conlleva la suspensión y decomiso de equipos sin perjuicio de las sanciones de orden administrativo o penal a que hubiere lugar.
Así las cosas y con el propósito de salvaguardar el patrimonio público y prevenir la eventual adopción de medidas que puedan afectar los equipos destinados a la prestación del servicio, particularmente el decomiso, se considera pertinente ordenar el cese de las emisiones de las cuatro emisoras de paz hasta tanto se obtengan las respectivas concesiones y se cumplan las demás condiciones exigidas por el ordenamiento jurídico para la prestación del servicio.
Llama la atención que en la reunión de la Comisión de Seguimiento Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo de Paz (CSIVI) en el mes de agosto de 2025, se consideró que la operación de las emisoras debía garantizar su funcionamiento por 4 años más, sin embargo, el acta de dicha reunión no fue firmada por los dos delegados del gobierno anterior en esta comisión, (MinInterior y Directora del DAPRE) lo que deja sin validez esta decisión.
El Sistema de Medios Públicos informa estos hechos a la ciudadanía para proteger los recursos del Estado y adoptar las medidas necesarias para evitar que continúe el uso del espectro sin títulos habilitantes.
También es importante expresar que las emisoras de paz siguen con su programación musical habitual y en proceso de construcción del nuevo vestido sonoro y fortalecimiento de la parrilla de programación, respetando las pautas de tercios que fueron estipuladas en el punto 6.5 del acuerdo de paz, con el objetivo de hacer pedagogía de los contenidos e informar sobre los avances de la implementación del acuerdo final.
Esta programación será relanzada en los próximos días teniendo como base la cultura, la música y el respeto por la identidad de cada territorio a donde se transmiten dichas frecuencias . Todas las emisoras que cumplan con el lleno de los requisitos legales, deben continuar operando, pero deberán hacerlo con licencias vigentes, seguridad jurídica y pleno respeto por el carácter público del espectro radioeléctrico.