Los manglares representan ecosistemas característicos de las regiones tropicales y subtropicales, desempeñando un papel fundamental en la preservación del medio ambiente. Aunque se distribuyen en más de 100 naciones, ocupan tan solo un escaso 0,1% de la superficie terrestre. Estos hábitats desempeñan una función esencial en el equilibrio ambiental.
No obstante, la contaminación y la tala indiscriminada son algunas de las amenazas que están ocasionando su extinción a un ritmo alarmante. Por consiguiente, desde 1965 se han designado como áreas de conservación invariable. A continuación, expondremos la importancia de salvaguardar este tipo de entorno.
¿Cuáles son los tipos de manglares?
Hay cuatro tipos según su ubicación dentro de la zona y características:
Ribereño: Estos manglares se desarrollan en las riberas de los cursos fluviales y en áreas donde se percibe la influencia de las mareas y la presencia de agua salina.
Borde: Se desarrollan en las franjas costeras, en bahías o lagunas cercanas a arrecifes o alrededor de islas. Estos manglares son los que resisten la constante embestida de las olas en su frente.
Cuenca: Se expanden en áreas que se encuentran ubicadas tierras adentro de las zonas ribereñas y las orillas de los cuerpos de agua donde el suelo es firme y estable. En este tipo de entornos, la circulación de agua es reducida, se registra una escasa concentración de oxígeno y una elevada salinidad.
Especiales: Este tipo de manglar crece en condiciones de alta salinidad, baja disponibilidad de nutrientes y temperaturas extremas.
Ribereño: este tipo de manglares crecen en las orillas de los ríos y en las zonas donde hay cierta influencia de las mareas y del agua salada.
¿Por qué son importantes los manglares?
De acuerdo con WWF, hay 4 que son claves para entender estos ecosistemas:
- Son una gran herramienta para luchar contra el cambio climático, porque almacenan de 3 a 4 veces más CO2 por hectárea que los bosques tropicales.
- Son la sala-cuna de muchas especies de peces, moluscos y crustáceos que tienen su guardería y lugar de nacimiento dentro de ellos.
- Representan una barrera resistente contra el oleaje, que ayuda a que las comunidades costeras tengan más protección en eventos naturales como los tsunamis.
- Son sistemas socioecológicos, esto quiere decir que además de ser pulmones vivos para el planeta, representan una fuente económica y cultural para las comunidades que viven en sus alrededores.
¿Cuáles son los tipos de manglares?
Hay cuatro tipos según su ubicación dentro de la zona y características:
Ribereño: Estos manglares se desarrollan en las riberas de los cursos fluviales y en áreas donde se percibe la influencia de las mareas y la presencia de agua salina.
Borde: Se desarrollan en las franjas costeras, en bahías o lagunas cercanas a arrecifes o alrededor de islas. Estos manglares son los que resisten la constante embestida de las olas en su frente.
Cuenca: Se expanden en áreas que se encuentran ubicadas tierras adentro de las zonas ribereñas y las orillas de los cuerpos de agua donde el suelo es firme y estable. En este tipo de entornos, la circulación de agua es reducida, se registra una escasa concentración de oxígeno y una elevada salinidad.
Especiales: Este tipo de manglar crece en condiciones de alta salinidad, baja disponibilidad de nutrientes y temperaturas extremas.
Ribereño: este tipo de manglares crecen en las orillas de los ríos y en las zonas donde hay cierta influencia de las mareas y del agua salada.